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¡Amor! Todo producto que entra en el Hostal del Camp, siempre siguiendo las más estrictas normas higiénico-sanitarias, es tratado con amor, mucho amor.
En el proceso de recepción de mercancías se controla la calidad del producto, se cambia de envase y se etiqueta para su correcta identificación en cualquier momento dentro de las instalaciones –normativa de trazabilidad del producto–.
En la sala de manipulación, la mercancía es tratada a temperatura controlada para no romper la cadena del frío y evitar posibles riesgos de contaminaciones.
El almacenaje se efectúa clasificando cada producto en su correspondiente cámara frigorífica –congelación, verduras, carne sin elaborar, verduras desinfectadas, pescado, carnes crudas manipuladas, pastelería, embutidos, lácteos y productos cocinados–; así evitamos la contaminación cruzada, o sea, la contaminación por contacto de distintos productos.
La cocción se realiza mediante las técnicas más innovadoras, como son la cocina al vacío, la cocción mixta, el abatimiento de temperatura y su regeneración.
Después de todos estos procesos y antes de servirle el plato los productos son tratados por las manos profesionales de nuestros cocineros para darles un toque especial. Qué decirles: trabajo de imaginación, de ilusión, de disfrute...
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